lunes, 7 de febrero de 2011

Ella era una niña


 
Emma Riverola Escritora
  Cuando él condujo el coche hasta aquella zona solitaria y le dijo que era la muchacha más bella del mundo, que soñaba con ella y vivía por ella, lo sabía. Cuando la besó y coló su mano por debajo de la camiseta, lo sabía. Y también cuando le susurró que la quería con locura mientras le desabrochaba los tejanos. Ella musitó un no e hizo un gesto leve de rechazo. Pero él le recriminó su falta de amor y ella se rindió. Él lo sabía todo. Incluso que ella no podía conducir el coche de vuelta a casa. Ni siquiera hubiera podido regresar en un ciclomotor. No podía casarse, ni abortar sin el consentimiento de sus padres ni votar en las próximas elecciones. Ella era una niña. Lo era para sus padres, para los profesores del instituto; probablemente, también lo era para ese hombre que le hacía el amor en el coche. Era una niña para todos, menos para la ley. Para esa incoherente y peligrosa ley que bendice la relación sexual con un niño de 13 años amparándose en el presunto consentimiento del menor.

La frontera entre los límites legales de edad y la libertad individual a veces es difusa y quebradiza, pero es obvio que un niño de 13 años es demasiado manipulable en manos de un adulto. Una sociedad marcada por la lacra de los abusos sobre menores no debería escatimar recursos para preservar a la infancia. Para empezar, que la ley no atente contra el más elemental sentido común.

domingo, 6 de febrero de 2011

TORMENTA DE ARENA




Siento el latir de las olas en mi alma,

el látigo feroz de la mareas,
el devenir de la espuma entre mis rocas
el zarpazo del mar en mis arenas,
el magma de ansiedad por mi garganta,
la caldera hirviéndome en el pecho,
la presión angustiosa de la espera
la niebla que me nubla los espejos
el huracán que me arrasa los sentidos
el terremoto que rasga mis entrañas
la furia de la soledad en celo
la tormenta de arena de la rabia.

Y vomito mi hiel en las cuartillas
y las mancho con sangre de mi pluma,
emborronan mis lágrimas la tinta
que mueren arrugadas y desnudas.

Quiero decir y pierdo las palabras
quiero gritar y me arde la garganta
solo me queda buscar una guarida
y esperar que amanezca la esperanza.

JUANMAROMO

MAYTE MARTIN , LA VOZ DEL ALMA


Ella es la voz del alma, capaz de sanar los dolores más profundos e íntimos. Posee unos de los timbres más dúctiles. Si la tierra fuera canto llovería para calmar la sed, y brillaría el sol donde las brumas inquietan. Mayte Martín (Barcelona, 1965) no es, ni quiere ser, cantaora flamenca en exclusiva, aunque reconozca que su origen es el flamenco, al que llegó escuchando los discos de su padre. De igual forma y al mismo tiempo se acercó a los boleros y se propone grabar otras músicas a lo largo de su carrera musical. Siempre le ha tenido ganas a la copla.Ya llevaba tiempo cantando en las peñas flamencas de Barcelona, cuando se dio a conocer al ganar en 1987 la Lámpara Minera en el Concurso Nacional de Cante de Las Minas (La Unión. Murcia). Como cantaora, guitarrista y compositora está más cerca del purismo, donde encuentra su referente y su inspiración, que de la fusión o del nuevo flamenco. Quizá lo más justo sea decir que busca el equilibrio entre renovación y tradición. Igualmente su estilo es sobrio y sencillo, pero repleto de intensidad y calidez. En su acercamiento a otras músicas, Mayte Martín ha grabado dos discos de boleros. Uno con el pianista de jazz Tete Montoliú ('Free Boleros', 1996) otro con el bolerista Moncho ('Quédate conmigo', 1999) y las pianistas clásicas francesas, las hermanas Labéque ('De fuego y agua', 2007). 'Querencia' (2000) fue considerado uno de los mejores discos de flamenco del año, de hecho, fue nominado al Grammy Latino 2001 en su categoría. No ganó, pero nadie duda de que Mayte es una de las voces mejor dotadas de la actualidad e interpreta con absoluta perfección lo mismo un bolero triste que unas bulerías o unos tangos. Su voz se eleva sobre las guitarras y un violín ocasional. Su estilo se mantiene en la más pura ortodoxia contemporánea. Un nuevo disco de Mayte Martín es un acontecimiento. En 'Al cantar a Manuel' (2009) ofrece una serie de canciones basadas en los poemas del poeta y periodista malagueño Manuel Alcántara (compañero columnista del grupo Vocento)."Yo recreo los cantes, hago una reconstrucción de algo que ya existe. Se trata de adaptar los cantes a mi forma de entenderlos", comenta esta catalana universal. En 2004, la pusieron a la portuguesa Dulce Pontes un vídeo en Canal Sur de Mayte Martín, con quien había cantado en La Fortaleza del Sol en Lorca. Se emocionó hasta el punto de que se le escaparon unas lágrimas y llegó a decir que para ella Mayte Martín era actualmente "la mejor cantante del mundo". Casi nada.
El orden de los vídeos es el siguiente: 1/ 'Vidalita' con las hermanas Labéque. 2/ 'El día que me quieras' con Tete Montoliú. 3/ Por 'Alegrías' con Pedro Sierra al toque.

MAXI DE LA PEÑA





sábado, 5 de febrero de 2011

LAS VENTANAS DEL OLVIDO



Deja que el tiempo discurra por mis venas

como etérea sangre,
como ardiente vino,
que se asome al balcón de mis recuerdos
que cierre las ventanas del olvido.

Olvidar es morir en lo vivido
atrancar las puertas,
arrancar los nidos,
deshojar el árbol,
arrasar la tierra,
apagar el fuego,
desecar el rio.

Que la ternura me acaricie el alma
con su piel desnuda
con su dulce trino,
con el beso frutal de la esperanza,
con el rumor de la mar en mis oídos

Que la paz haga un nido en mi almohada
que me acune el sueño
que me auyente el frio
que caldee el lecho
de amor infinito
que me inunda el pecho
desde que era un niño,
para que no olvide
quien soy y que he sido.

JUANMAROMO

viernes, 4 de febrero de 2011

LA LOCURA DEL CRECIMIENTO A ULTRANZA



Menuda patata caliente le ha tocado lidiar al recién llegado Stephen Elop en su cargo de CEO de Nokia, y es que la empresa finlandesa ha presentado los datos del cierre del último trimestre de 2010 y no son precisamente halagüeños: aunque la empresa siga creciendo, parece que sus competidores lo hacen a mayor ritmo, lo que disminuye su porción de la tarta.

Así, Nokia ha vendido en el último trimestre del año 28,3 millones de smartphones, frente a los 20,8 millones vendidos en el mismo período del año anterior. Esta cifra supone también un incremento con respecto a los datos del trimestre anterior de 2010, en el que se vendieron 26,5 millones de terminales. Decíamos, sin embargo, que el resto del mercado se mueve a mayor velocidad que Nokia, y así, el gigante de Espoo ha visto reducida su cuota de mercado smartphone hasta el 31%, una cifra que lleva en caída constante desde al menos los dos ejercicios anteriores.

No se puede decir que Elop haya admitido tácitamente el mal resultado, pero puede leerse entre líneas un claro mensaje de que toca ponerse las pilas: "Nokia se enfrenta a importantes desafíos y la industria ha cambiado, con lo que nos toca cambiar más rápido".

Hoy leía esta nota de prensa y no he podido por menos que preguntarme hacia adónde vamos con estos planteamientos. Una empresa que en plena crisis incrementa contantemente sus ventas y sus beneficios está proponiendo un expediente de crisis porque pierde cuota de mercado y eso que en la actualidad es un 31% de todas las ventas del mundo. Entre las medidas consideradas está la reducción de personal a base de despidos y jubilaciones anticipadas que correrán a cargo del estado, y cuidado, no estamos hablando de una empresa instalada en un país tercermundista, estamos hablando de Finlandia, uno de las naciones más avanzadas social y políticamente en todo el mundo.
Y yo me pregunto, ¿a dónde nos conduce esta loca carrera hacia adelante, esta política de crecimiento continuo y acelerado?. La naturaleza nos demuestra que cualquier organismo, sea vivo o inerte tiene un ciclo de crecimiento a partir del cual se estabiliza, el crecimiento continuo es una enfermedad que conduce a la hipertrofia y a la muerte, pero nosotros nos creemos por encima del bien y del mal y seguimos aplicando teorías económicas suicidas, según las cuales todo lo que no crece indefinidamente acaba despareciendo.
Vivimos en un planeta con unos recursos limitados que ya hemos saqueado hasta límites intolerables, continuar con el expolio  de bosques, mares y materias primas es una huida hacia adelante que nos conduce hacia el abismo. Solo un reparto equitativo de las riquezas y  el trabajo, una racionalización del consumo limitándolo a lo necesario y un aprovechamiento de nuestro bien más preciado, el tiempo, puede librarnos de este cataclismo al que nos está conduciendo el capitalismo salvaje. Por nuestro bien y por el de nuestros hijos, espero que recapacitemos antes de que lleguemos a ese punto de "no return" que tenemos cada dia más cerca.

JUANMAROMO

La lágrima de Lucas


 
Emma Riverola Escritora
  Lucas no deja de frotar su mochila con un estropajo. Por la mañana, algún compañero de clase le ha escrito bola de grasa con tinta permanente. Frota y frota, pero no consigue borrarlo. Está solo en el piso. Como cada tarde. Y tiene hambre. Como siempre. De camino a casa, se ha comprado la merienda. Hoy, después del insulto, solo un bollo. Pero no puede dejar de pensar en comida.

En su cuarto trata de hacer los deberes. Pero no, así no puede pensar. Tiene que comer alguna cosa. Abre la nevera. Natillas, batidos, flanes, refrescos… Intenta conformarse con una natilla, pero la segunda cae en menos de un minuto. Vuelve deprisa a su habitación; no debía haberlo hecho. Abre el libro de matemáticas. No puede concentrarse. Empieza a caminar nervioso por el piso solitario. Vuelve a sentir hambre. Entra en la cocina. Abre el armario. Pero no, lo cierra y trata de escapar de sí mismo. Sentado de nuevo frente al libro no deja de pensar en los pastelitos y las galletas que ha entrevisto en el armario. ¿Y si comiera una, solo una? De esas tan ricas de chocolate blanco. Tampoco sería tan grave…
Lucas regresa a su cuarto arrastrando los pies y con la cabeza gacha. En una mano lleva la caja vacía de galletas. La arroja con rabia a la papelera. A escasos centímetros de ella, la mochila aún húmeda parece retarle. El insulto indeleble se burla de él. Y Lucas se come una lágrima.

jueves, 3 de febrero de 2011

AUSENCIA




El árbol de la vida
desprende hojas caducas
que caen sobre mi cuerpo
 como una fria lluvia,
una lluvia implacable
 que empapa y que traspasa,
que te cala los huesos
y te enmohece el alma.

El viento de la vida
 resopla con más fuerza
y empaña con sus halos
los vidrios de mi celda,
sacude los ramajes
 del viejo calendario
cubriendo de hojas secas
las huellas de mis pasos.

El cálido roció,
dejó paso a la escarcha
y el brillo de la aurora,
 a las brumas malsanas,
a las nieblas que envuelven
como húmedos sudarios,
que exhalan podredumbre
 de duelos centenarios.

Y yo cierro las puertas
y atranco las ventanas
apilo los tocones
en el hogar de piedra,
y prendo con mi llanto
el fuego de la hoguera
que alumbra tu recuerdo
bajo la chimenea.

El hielo se hace eterno
detras de los cristales,
el humo de la pipa
dibuja tu figura,
y creo ver tus ojos
brillar entre las llamas
 mientras apuro el vino
que me caldea el alma

Juanmaromo

El verdugo en casa


 
Emma Riverola Escritora  

Te quiero. Te quiero tanto que no puedo vivir sin ti. No salgas. Hoy quédate conmigo. Aquí, los dos juntos. ¿Para qué necesitamos a nadie más? Te adoro. No soportaría perderte... ¿Cortarte el pelo? Ni se te ocurra. Así estás preciosa. Esa amiga tuya no tiene ni idea de lo que a ti te queda bien. De hecho, no la soporto. Siempre quiere sacarte de casa. No es culpa tuya que ella sea una desgraciada y no tenga a nadie que la quiera. Pero tú, sí. Tú me tienes a mí. Nadie te va a querer como yo... ¿Cansada? Porque tú quieres. En el trabajo te toman el pelo. ¿Que si deberías dejarlo? Por supuesto, por esa mierda de sueldo que cobras estás descuidando al niño...

¿Qué es esto? ¿Pero qué has comprado? Esta carne es un asco. Y estas manzanas están picadas. Pero ¿no te das cuenta? En el mercado, cuando te ven entrar, deben pensar que ha llegado la tonta que se queda con el género que nadie quiere... Pero ¿es que no puedes hacer nada bien? Mira estas cortinas, están sucias. Y hay juguetes del niño por todas partes. Esta casa parece una pocilga. Da asco. Y el crío no para de berrear. ¡Hazle callar! No sirves para nada. Ya no puedo estar tranquilo ni en mi propia casa... ¿Salir? ¿Que quieres ir al cine con la zorra de tu amiga? ¿Pero tú te piensas que yo me chupo el dedo? Todas sois iguales. Unas guarras. Has arruinado mi vida... ¿Qué haces? ¿Por qué te cubres la cara? Tienes miedo, ¿eh?

"Sane sus propias heridas: sus hijos se lo agradecerán"

La terapeuta está especializada en el método de liberación de corazas, que recupera la posición natural del cuerpo y la energía perdida


Después de una profunda crisis de identidad, Lurdes Reina experimentó un cambio que la llevó a buscar lo esencial. Trabajaba en el sector financiero, pero su éxito profesional no fue suficiente para superar “una desgana profunda de existir” que la llevó a cuestionarse una y otra vez “qué y quién soy yo aparte de mi profesión y mi estado civil “. La crisis existencial en que se vio sumida la impulsó a entrar en lo que ella llama “el gran supermercado de las terapias”. Desde que se sumergió en el Método de Liberación de Corazas, se dedica a acompañar a las personas a encontrar su potencial.

¿Todos tenemos corazas?

A lo largo de nuestra vida, todos en menor o mayor grado hemos tenido experiencias que han provocado que nuestro cuerpo se haya cerrado y protegido para sobrevivir. Estas experiencias, en las que hemos podido pasar miedo, ira o tristeza, quedan impresas en nuestro cuerpo, y él no olvida.

¿La coraza como medio de protección?

Son encierros que continúan en nosotros de forma inconsciente y se manifiestan físicamente, en forma de dolor, enfermedad, o contracturas musculares crónicas, y psicológicamente: depresión, desgana de vivir, ansiedad…

¿Se pueden clasificar?

Las corazas de base son las más profundas. Se forman en edad temprana – pudiendo hacerlo en el útero materno, hasta los dos años - y físicamente se encuentran cerca de la columna vertebral, en la verticalidad de nuestro cuerpo. Las de identificación recubren las de base, envolviéndolas, como las capas de una cebolla.

¿Tantas capas como corazas?
Cada coraza envuelve a la siguiente. Podemos pensar en las muñecas rusas, las matrioskas, que al estar huecas por dentro, cada una alberga otra en su interior hasta llegar a la más pequeña. En nuestro caso, es la coraza fundamental. Cuanto más temprana sea la construcción de una coraza, más profunda estará localizada en nuestro cuerpo y en nuestra psique.

¿Y entonces?

El método de las corazas es un método de aproximación global al ser, que abarca todas sus dimensiones: física, psíquica, emocional y espiritual, entendiendo la espiritualidad como la unión profunda con uno mismo, con nuestra alma.

Una forma de conocerse a sí mismo…

La herramienta para experimentar esta aproximación es nuestro propio cuerpo, con quien establecemos un diálogo. Aprendemos a escucharle, a restablecer ese vínculo profundo que un día pudo haberse escindido. Cuando nos separamos de nuestro cuerpo, nos separamos de nuestros instintos, de nuestro lado salvaje, de nuestra animalidad.

¿De qué manera habla nuestro cuerpo?

Empieza con un pequeño dolor, una contractura leve, una bajada del sistema inmune que nos lleva a la cama con un resfriado. Pero la voz del cuerpo sube de tono, y llega un día en que de alguna manera nos hace parar, tras un accidente o una enfermedad grave.

Momento de plantearse cosas.

Hay que averiguar hacia dónde nos conducen los síntomas y luego plantear cambios en nuestra vida. A las personas que viven por y para los demás, un día el cuerpo puede decirles: párate y ocúpate de ti.

¿Cómo se manifiestan las corazas?
Normalmente las percibimos en forma de rigideces en nuestro cuerpo, dolores crónicos, o enfermedades graves. A nivel psicológico, como creencias limitativas y limitaciones internas, depresiones, angustia, y sintiendo una dificultad de vivir, permaneciendo en la supervivencia.

¿Qué factores influyen?

La manera en que hemos sido tratados de bebés, cómo hemos sido amados, el hecho de haber visto a nuestro padres amarse, la educación escolar…

¿Qué aconsejaría a los padres?

Los niños aprenden por osmosis, captando lo que ven en su entorno. Si los padres aprender a cuidar de sí mismos, ocupándose de su propio proceso vital, el niño suele tener menos problemas. Hay que dejar de trasmitir nuestras heridas a nuestros hijos. Animo a los padres y futuros padres a que se ocupen de sí mismos y sanen sus propias heridas. Sus hijos se lo agradecerán.

miércoles, 2 de febrero de 2011

PALABRAS CASQUIVANAS

 
 
Las palabras cobran vida en mi cuartilla
saltan, gritan, se rebotan, lloran
brotan en tropel desde mi pluma
y juegan conmigo al escondite.

Cuando las busco se ausentan de mi mente
cuando reposo, aturden mi cabeza
son como Gremlins furiosos y gamberros
boicoteando mi sueño con sus chanzas.

Intento encajarlas en el puzzle
de un poema, un texto o un relato
pero cuando creo que ya todo coincide
se barajan y se izan por mis barbas

Otras veces me abrazan, y me cantan
melodías de amor maravillosas
y mi mano se mueve a su dictado
escribiendo cuanto ellas imaginan

¡ Pobre iluso quien escritor se cree!
y un infeliz quien se dice poeta
las palabras te abducen, te poseen
te utilizan de medium, te maltratan
y te arrojan al limbo del olvido
cuando ya les aburre la jugada.

JUANMAROMO

LA POESÍA CONTEMPORÁNEA EMPIEZA EN MÍ


EN MAYO DE 1939, EL POETA VICENTE HUIDOBRO CONCEDE UNA ENTREVISTA A "LA NACIÓN EN LA QUE A PARTE DE UNAS INTERESANTES DEFINICIONES DEL CONCEPTO "POESIA", ARREMETE DURAMENTE CONTRA LORCA, NERUDA Y LA POESIA ESPAÑOLA EN GENERAL, EL TIEMPO IMPLACÁBLEMENTE, HA IDO COLOCANDO A CADA UNO EN SU LUGAR, PERO EL TÍTULO DE LA ENTREVISTA LO DICE TODO.




"LA POESIA CONTEMPORANES EMPIEZA EN MÍ"


¿ Cuál es su concepto de la poesía?
Pienso que la poesía es la síntesis de todas las potencias creadoras del hombre. La poesía es la suprema construcción del espíritu humano y algo así como el símbolo de todas sus facultades, de todos sus anhelos y de todas sus energías. Sólo por medio de la poesía el hombre resuelve sus desequilibrios, creando un equilibrio mágico o tal vez un mayor desequilibrio. Aplastado por el cosmos, el hombre se yergue y lo desafía, el poeta desafía al universo. Por la poesía se iguala o supera al cosmos. La poesía es más infinita que el infinito, más cósmica que el cosmos. Hace muchos años yo respondí en otra entrevista ante una pregunta semejante a ésta: la poesía es la conquista del universo.
Dar definiciones de la poesía es muy fácil y muy difícil; se pueden dar cientos y todas, en el fondo, son insuficientes. La poesía es revelación, es vida en esencia, es el universo que se pone de pie. En realidad, la poesía nos hace ver todo como nuevo, como recién nacido, porque ella es descubrimiento, iluminación del mundo. Cuando sentimos que nos salen alas en la garganta y que todo nuestro cuerpo tiembla, estamos en presencia de la poesía. La poesía da vida a la muerte y más vida a la vida. La poesía es la vida de la vida, por eso podemos decir que es el juego de la vida y de la muerte. Pero, en verdad, todas las definiciones son insuficientes y acaso una de las mejores sería decir que la poesía es aquello que queda fuera del alcance de toda definición. Lo que es evidente, es que la poesía no es una entretención inofensiva como creen muchos, ni es tampoco un compuesto de relaciones irracionales como han dicho otros. Lo que hay es que, la poesía tiene razones que la razón no conoce, tiene derecho a entrar en campos vedados, a construir su mundo con una lógica suya propia que no es la lógica habitual. Así su irracionalidad no es sino aparente. Ella es profundamente racional dentro de su razón de ser, de su íntima realidad. Sí la verdadera poesía contiene siempre en su esencia un sentido de rebelión, es porque ella es protesta contra los límites impuestos al hombre por el hombre mismo, y por la naturaleza. La poesía es la desesperación de nuestras limitaciones, la poesía tiene hambre de infinito, de absoluto, de eternidad. Aún el Poema que os aparece como más sereno o más risueño, está lleno de ansias contenidas. No os fiéis de él, en cualquier momento pueden estallar sus dinamitas disimuladas y haceros mil pedazos.
La poesía siente más que nada el destino del hombre, y cuando creéis que está cantando, ella está llorando la libertad que es el paraíso perdido o, mejor dicho, el paraíso nunca hallado del ser humano.
Por otra parte, debo declararle que pensar en la poesía como una catástrofe de la razón, no me asusta ni asusta tampoco a la poesía.

¿ Qué significación da Ud. a las viejas escuelas, la simbolista, el parnasianismo y el modernismo?
Creo que todas las escuelas han sido buenas, porque han significado un proceso de la poesía en diversos caminos, han significado una agudización, un ahondamiento del sentido poético. Pero, naturalmente, lo más importante dentro de cada escuela ha sido el aporte de ciertos grandes poetas que por su propia grandeza salen más allá de sus escuelas, rebasan por todos lados.

¿ Cuáles son, para Ud., los valores más altos que Ud. admira en esas escuelas pasadas?

Baudelaire, Rimbaud, Lautréamont, Mallarmé, Jarry, Apollinaire. Pero si le he de decir verdad, prefiero los poetas de mi tiempo a casi todos los pasados. Para mí, la poesía que más me interesa comienza en mí generación y para hablar claro, le diré que empieza en mí. Esto no quiere decir que no admire a las grandes figuras de otros tiempos, les admiro y respeto mucho, pero prefiero a los míos, a los que están más cerca de mi pecho.
¿Qué piensa de García Lorca?
Que es un poeta muy mediocre. Para mí no tiene ningún interés. En general, los poetas españoles carecen de imaginación y de inteligencia poética. La literatura española está aplastada por la retórica, esa terrible retórica del Mediterráneo, que mantiene ahogados bajo su lápida a todos los escritores de España, de Italia y muchos de Francia. Bueno, en realidad, Italia no tiene escritores sino escribanos, como el imbécil del tal Petigrilli, el tanto furibundo de Marinetti y el tonto estético de D'Annunzio, con su cortejo de frases con miriñaques y crinolinas. Es increíble en el país del Dante, de ese genio cósmico, asombroso, que cada día me parece más admirable. Lo mismo sucede en España. ¿Cómo es posible que el magnífico impulso dado por los grandes poetas del Siglo de Oro no haya tenido continuidad? ¿Qué se hizo el genio español? Esto ha sido siempre, para mí, un motivo de misterio y de miles de conjeturas. Seguramente el descubrimiento de América desvió la imaginación española hacia la aventura vital de los exploradores y conquistadores, y la alejó de toda aventura intelectual; el español puso su acento en otra clase de conquistas que las espirituales. Y luego la retórica, la terrible retórica mediterránea, es como una lápida sobre el corazón, como un casco apretando los sesos; una verdadera armadura de hierro. Fíjese Ud. que todos los españoles de hoy escriben con un tono engolado, que parece salido de otros siglos, en un estilo tieso, rígido, con carrasperas de fantasmas y frío, de catedrales o humedad de cementerios. Escribir bien, para un español, es escribir como se escribía antes. Por eso la literatura española tiene tan poca vida. No han producido nada en una cantidad de ramas y subramas de las letras. No tienen un solo gran dramaturgo, ni un novelista de primer plano, ni un sicólogo, ni un gran pensador. No hay en España un Dostoievski, ni un Gogol, ni un Tolstoy, ni un Stendhal, ni un Balzac, ni siquiera un Proust, ni un Meredith, ni un Goethe, ni un Hölderlin, ni un Nietszche, para no nombrar sino autores de todos conocidos. Lo mejor que ha tenido la literatura española en los últimos tiempos es acaso Valle Inclán, a pesar de su voz engolada. No hubo en España un Victor Hugo, un Musset, un Baudelaire, un Rimbaud, un Lautréamont, un Mallarmé, ni nada comparable. Mientras Inglaterra poseía un Byron, un Shelley, un Black, España no tenía sino un Zorrilla, un Espronceda, un Núñez de Arce o novelistas como el señor Pereda, que todavía se atreven a editar los editores hispanos. Frente a esas montañas, unos tres o cuatro melones huecos. Desde el Siglo de Oro, las letras españolas, son un desierto intelectual hasta Rubén Darío. Ésta es la verdad, la muy triste verdad.
¿ Qué piensa Ud. de la poesía chilena?
Creo que está entrando en un buen camino, por lo menos hay un grupo de nuevos poetas que tratan de superarse y de no dejarse llevar por la facilidad.
¿ Qué piensa de Pablo Neruda?
¿Con qué intención me hace Ud. esta pregunta? ¿Es forzoso bajar de plano y hablar de cosas mediocres? Ud. sabe que no me agrada lo calugoso, lo gelatinoso. Yo no tengo alma de sobrina de jefe de estación. Estoy a tantas leguas de todo eso.
¿ Cree Ud. que esa poesía que Ud. llama gelatinosa puede hacer escuela en América?
Es posible, pero sólo entre los mediocres. Es una poesía fácil, bobalicona, al alcance de cualquier plumífero. Es, como dice un amigo mío, la poesía especial para todas las tontas de América.
¿ Cuáles son los poetas jóvenes que más le agradan ?
Desde luego, casi todos los que han colaborado en mi revista Total y algunos otros poquísimos, que no son muy conocidos. Me interesan altamente Teófilo Cid, Braulio Arenas, Enrique Gómez, Adrián Jiménez, Eduardo Anguita, Jorge Cáceres, Carlos de Rokha. Hay otros de los cuales he leído muy poco, y que parecen poseer un evidente talento poético, pero sería aventurado juzgarlos sobre la base de unas cuantas páginas.
¿ Qué piensa de la obra de Pablo de Rokha, la Mistral, Ángel Cruchaga, Max Jara y Pablo Neruda?
De esos que Ud. me nombra, el que más me interesa es Pablo de Rokha; Max Jara es un hombre inteligente, le aprecio mucho como amigo, pero en lo que respecta a la poesía no nos hemos podido entender jamás. Nos rechazamos como dos antiimanes, lo que no nos impide ser viejos amigos. Pero se olvida Ud. de Winet de Rokha y Rosamel de Valle, que son dos verdaderos poetas, sin dulsainas gelatinosas ni barro verde.
¿ Qué piensa Ud. de la crítica?
La crítica comprensiva, seria, aguda, profunda, me parece necesaria y no creo que pueda molestar a ningún autor. A mí me interesan las buenas críticas de mis libros; naturalmente las que más me interesan, son las más elogiosas, porque son las que me parecen más comprensivas y desde luego, menos superficiales, puesto que yo trato de escribir lo mejor posible. Aparte de la crítica auténtica, hay el comentario malévolo, hay el chismorreo asqueroso que en verdad no hace el menor daño a ningún autor. En lo que a mí se refiere, le aseguro que me sonrío de la cólera sorda que me rodea, de las intrigas y las porquerías de todos los ratones literarios. No me inquietan en absoluto. Un amigo me escribía hace poco en una carta: "Después de tu muerte se dirá de ti que fuiste detestado por todos los canallas de tu tiempo... Y esto es un gran honor". Así lo creo yo también. Es un gran honor.

La Nación, Santiago 28 de mayo de 1939

martes, 1 de febrero de 2011

EL VESUBIO DE TU VIENTRE



Siento el corazón como una supernova
estallar en el cielo de mi pecho,
palpitar como un lucero errante,
encenderse como un volcán en celo.

Siento en mi ser latir el universo,
siento el poder lunar de las mareas,
el silencio infinito del espacio,
la negritud maternal del firmamento

Siento romper las espumas de la vida
contra las ígneas rocas del deseo
y estallar en vapores espectrales
cada vez que me fundo en tu caldero,
cada vez que el Vesubio de tu vientre
purifica mi espada con su fuego.

JUANMAROMO

LA NUEVA ESCLAVITUD



Al antiguo esclavo  lo traían en galeras,
el nuevo, viene en pateras y muchas veces muere en el trayecto.

Al antiguo esclavo, le daban techo y comida no más llegar, 
el nuevo debe esconderse como una pieza de caza.

Al antiguo esclavo, le daban "los papeles" de inmediato,
el nuevo debe esperar años y a veces no los consigue nunca.

El antiguo esclavo tenía trabajo y comida asegurada,
el nuevo debe pedir arrastrarse para intentar conseguirlo.

El antiguo esclavo, tenía una vivienda y un huerto para toda la vida,
el nuevo debe hipotecarse a perpetuidad y si no puede pagar será desahuciado.

El antiguo esclavo vivía con su familia, y los hijos cuidaban de los padres cuando ya no podían trabajar,
el nuevo debe trabajar toda la vida, y cuando llega a viejo se encuentra solo y con una pensión que apenas le permite sobrevivir.

El antiguo esclavo tenía conciencia de clase y luchaba por emanciparse,
el nuevo, se cree libre porque le cuelgan cadenas doradas.

El antiguo esclavo buscaba consuelo y esperanza en la fe consevando sus raíces,
el nuevo, es presa del consumismo, la alienación y la desesperanza.

El antiguo esclavo cantaba, bailaba y vivía en plena naturaleza,
el nuevo, paga por escuchar cantar a los demás y vive hacinado en ciudades contaminadas.

El antiguo esclavo jugaba a pelota, fortalecía su cuerpo con el trabajo al aire libre,
el nuevo, paga por ver cómo juegan los otros mientras se intoxica con tabaco y alcohol.

El antiguo sabia que un día u otro sus hijos serian libres,
el nuevo ve a sus hijos cada vez más esclavizados.

El antiguo moría en su cama, rodeado por sus seres queridos,
el nuevo muere entubado en una vitrina tal y como vivió sin una mano que le acaricie.

EL antiguo esclavo tenía un pasado para recordar,
el nuevo tiene un futuro para olvidar.

El antiguo esclavo no tenia derechos, pero tenía dignidad,
el moderno tiene derechos pero los malvende por un puñado de plata.

El antiguo esclavo no tenia conocimientos, pero tenia sabiduría,
el moderno cree saberlo todo, pero lo ignora todo.

El antiguo esclavo era un hombre
pero nosotros ¿Que somos?

JUANMAROMO

LA CARCEL, MEJOR QUE LA CALLE

 
Carlos Carnicero Periodista

Este fin de semana he leído que en Japón se está produciendo un fenómeno inédito. Uno de cada cuatro ciudadanos que ingresan en la cárcel tiene más de 65 años. Y la razón no es otra que la generalización de un universo de indefensión de las personas mayores, que en realidad, con la expectativa de vida, no lo son tanto. Ocurre que estas personas ya jubiladas provocan su ingreso en prisión porque prefieren estar presas que en libertad: consideran que tienen mejor calidad de vida y menos soledad entre rejas que en la calle.

El procedimiento es sencillo: realizan hurtos y pequeños delitos no violentos que les garanticen una pena razonable para una estancia en la cárcel que consideran más confortable que el que hasta ahora era su hábitat natural. Los sociólogos japoneses han deducido que estas personas desarraigadas, solitarias y sin defensas en el mundo exterior, consideran que la prisión es el mejor hogar posible. En la cárcel trabajan seis horas al día, por lo que reciben una remuneración corta, pero real; hacen amistades que les permiten no estar solas y están fuera de un mundo de hiperconsumo inaccesible. Estamos hablando de la tercera potencia económica mundial. El tercer país más rico del mundo no puede ocuparse de las personas mayores, hasta el extremo de que estas consideran la cárcel la mejor residencia posible para sus últimos años de vida.

No pretendo establecer paralelismos demagógicos con el recorte de beneficios del Estado del bienestar en toda Europa y en España de una manera brutal y precipitada. Pero las doctrinas neoliberales que han contaminado a la izquierda con simplezas tan grandes como que «bajar impuestos es progresista» llevan a una incapacidad del Estado para satisfacer las necesidades de los más desprotegidos y redistribuir la riqueza disminuyendo las desigualdades. No sería ninguna tontería considerar que unos hechos geográficamente tan distantes empiezan a estar sociológicamente muy cercanos.

La rebelde ignorancia


 
Emma Riverola Escritora
  En España, el 31,2% de los jóvenes de 18 a 24 años no han completado la enseñanza secundaria. La cifra adquiere un tinte aún más pesimista cuando se confronta con la media europea: 14,4%.

Con todo, esto no sería tan terrible si, además, no estuviera acompañado de cierta ostentación social de la ignorancia. La vanagloria del no saber. Ese estúpido alarde de la inopia que consiste en trufar los textos con mil faltas, sustituir la mitad de las entradas del diccionario por cuatro pobres y manidas palabras que sirven para todo, jactarse de no tener los mínimos conocimientos de historia ni de política, sentir alergia a los periódicos y a cualquier espacio de información que vaya más allá del cotilleo, hacer bandera del nulo esfuerzo.
La ignorancia se ha convertido en un valor para ciertos sectores de la población, no solo los jóvenes. Esa atracción se sustenta en múltiples causas. Desde las deprimentes expectativas laborales de miles de licenciados hasta la pérdida de autoridad de unos padres y de un profesorado cercado por las dificultades, sin olvidar el patético éxito mediático de esperpentos iletrados. En el bosque de motivos, quizá también haya un gesto de rebeldía. Un rechazo al pensamiento en la era del ocaso de las ideas. Lástima que, entre tanta ignorancia, se haya perdido también algo que sí sabían nuestros mayores, que solo en el conocimiento se encuentra la libertad.

lunes, 31 de enero de 2011

DEL AMOR AL ODIO

  
Discutimos, una vez más, una de tantas... Aquello que prometía ser la más apasionada de las veladas se quedó en intento. Me mordí la lengua, la misma con la que imaginé recorrer tu cuerpo y que ahora se rebelada contra mi cordura para evitar que mordaz, cruel y desenfadada evidenciara, a través de las palabras, todo el odio que intentaba contener dentro de mis puños cerrados.
Era uno de aquellos momentos en los que te odiaba tanto, uno de tantos...
Me miraste fijo y, como si se tratara de un código que habíamos creado con el paso del tiempo producto del desgaste de las palabras tantas veces repetidas, descifré el mensaje.
Me senté en la punta de la cama esperando escuchar el portazo. Y aunque no lo sabía con certeza, rogué que fuera definitivo.

Había pasado tiempo, demasiado tiempo... tanto que era difícil borrarlo todo con un arrebato de furia. Pero nunca habías logrado contener tus impulsos. De una forma casi enfermiza arrojabas cada objeto con el que habías intentado materializar tus sentimientos dentro de tu cartera.
Y así, arrasando con cuanto recuerdo se topaba en tu camino, creíste encontrar la forma de borrar recuerdos y sentimientos, aunque solo habías logrado despejar la mesa del living y unos cuantos estantes.
Siempre me habían gustado tus piernas, sobre todo cuando caminabas descalza. Me causaba gracia verte caminar de puntillas, haciendo equilibrio, intentando ganarle a la naturaleza aquellos centímetros que te había vedado. Sí, me gustaban tus piernas... unas piernas lo suficientemente fuertes y fibrosas para sostener aquella cadera curvilínea y prominente y los muslos firmes. Me gustaban tus piernas, y la forma en que girabas la cabeza para mirarme cuando te miraba cuando me dabas la espalda. Como si me hubieses descubierto en medio de una travesura, me sonreías y agitabas las pestañas. Entonces ya no podía contener mis deseos de llevarte a la cama.
La sensualidad de tus estudiados movimientos y de tus poses efectistas se diluía en ademanes torpes y en la indignación de tus palabras. No eran más que ofensas propias de una adolescente pero que el paso del tiempo las habían convertidos en armas letales contra mi virilidad. Entonces, ya no tuve más que ganas de dejarte partir.

Cerraste con dificultad el bolso cargado de momentos compartidos. Me pediste que te abriera la puerta porque ya no querías conservar las llaves del departamento. No hubo lágrimas, ni deseos de futuros prometedores, ni buenaventuras para los emprender nuestros respectivos caminos. Fue algo más bien rápido: te abrí la puerta, y evitando mirarnos a los ojos, atravesaste el umbral. No era necesario despedirnos porque estábamos seguros que la vida nos daría una nueva oportunidad.
Desde la ventana pude ver como sentada en el cordón de la vereda fumabas el último cigarrillo del paquete. Ahora que la furia te había abandonado para pasarle la posta al desarraigo, comenzaste a llorar. Eran lágrimas silenciosas que nacían fervientes, atravesaban lentamente tu rostro para morir, casi sin aliento, debajo de tu mentón. Alguna vez me había enamorado de esas lágrimas... aquella en la que te vi por primera vez, fumando y llorando en una esquina cualquiera por otro.
Muy a mi pesar comprendí que te amaba. Arrojaste la colilla del cigarrillo al medio de la calle, te secaste las lágrimas y te levantaste dispuesta a cruzar la calle. No podía dejarte ir y salí a la calle dispuesto a arrebatarle a la vida esa segunda oportunidad que me daría.

Un hombre aterrorizado, junto a un auto abollado y con el para-golpes delantero ensangrentado, intentaba darle explicaciones a un policía, mientras que unos cuantos vecinos intentaban reanimar aquel cuerpo tendido sobre el asfalto.

Te había dejado ir, y esta vez, la vida no tenía reservada para nosotros una segunda oportunidad.


http://cintia-enprimerapersona.blogspot.com/

BORRA A TU HIJO

 
Emma Riverola Escritora
  Borra todos los besos que le has dado a tu hijo. Despréndete de su olor de niño, ese aroma cálido en el que tantas veces has buscado refugio. Arráncate esa piel que ha crecido con tus caricias, esas miradas que todo lo preguntan, las sonrisas que te vencen y las lágrimas que te duelen. Olvida el día en que empezó a caminar, las noches de Reyes, los cuentos de antes de dormir, sus pies fríos cuando se cuela en tu cama, las velas de los pasteles de cumpleaños, el primer gol o el disfraz de princesa de cuento.
Arráncate sus explicaciones eternas, sus confesiones, sus bromas, sus travesuras. Nunca ha jugado a esconderse bajo las sábanas, ni a darte un susto detrás de la puerta, no ha arrancado todos los capullos de aquella orquídea que tanto te gustaba, ni ha pintado de verde el sillón, no ha derramado el yogur en la alfombra ni te ha escupido en la cara la odiosa papilla de frutas. No ha reclamado el desayuno a las siete de la mañana de un domingo. Nunca te ha despertado a medianoche, entre llantos, porque un oso malo le perseguía. Tampoco se ha quedado dormido en tus brazos. Ni le has hecho cosquillas, ni te lo has comido a besos. Ni le has querido tanto que hubieras dado tu vida por él. Bórralo. Olvídalo. Arráncalo de tu mente y de tu piel. No ha existido. Nunca… No para ti.
La comadrona te dijo que había muerto. No te dejaron ver su cuerpo. Y te robaron la vida.

domingo, 30 de enero de 2011

ALMA DE MUJER

Mar sideral, océano cósmico
laguna de aguas verdes  e insondables
pozo sin fondo, abisal, agujero negro
 luz que se oculta tras la noche del tiempo.

Enigma en el origen de la vida
misterio más allá del universo
galaxia en espiral efervescente
dimensión espectral, eternidad pulsante.

Alma de mujer, las tablas de la vida
grabadas con el fuego del deseo
en caracteres ignotos,  
jeroglífico  fatuo,  laberinto perdido,
sima que desciende a los infiernos
o escalera hacia el cielo.

Me he pasado la vida persiguiendo
tu rastro en las arenas de mi alma
mientras las olas borraban tus pisadas,
mas el hombre solo puede presentirte
en la clarividente locura del orgasmo.

 JUANMAROMO