martes, 26 de septiembre de 2023

EL DESTINO SIEMPRE HACE TRAMPAS


 Esta noche estaba especulando con la tragedia. Las tragedias son obras teatrales en las que los protagonistas son víctimas del destino, y por mucho que lo intenten no pueden escapar de sus garras.

Los clásicos griegos, Shakespeare, y últimamente La trilogía de “El Padrino”, nos muestran personajes atormentados en su lucha contra el azar, pretenden cambiar su destino, pero no consiguen parar el péndulo.
El día fatídico, un hombre, o un equipo, están dudando si desalojar el avión o dejar que continúe su viaje. Seguramente en un momento la balanza estuvo equilibrada, y la bola de la ruleta saltaba entre el rojo y el negro, entre la vida y la muerte. ¿Qué fue lo que hizo inclinarse la báscula hacia el lado oscuro?...
Estoy seguro que en el momento crucial, el dedo del destino se posó implacable en el platillo negro, porque, no nos engañemos, el destino siempre hace trampas.

lunes, 25 de septiembre de 2023

REPTILES Y CARROÑEROS

 


Corona, partidos, sindicatos, Iglesia católica... "Toda organización tiende a perpetuarse aun a costa de sus fundadores" En estos momentos de autismo político por parte de un pueblo analfabeto y sumiso, estos organismos se han convertido en sepulcros blanqueados dentro de los cuales medran sierpes y gusanos. España es en un vivero de corrupción y podredumbre donde engordan y se revuelcan todo tipo de alimañas al calor del dinero público, el pueblo español me recuerda a
aquellas presas a los que los depredadores les inyectan sus huevos para que cuando se desarrollen, acaben devorándoles y en eso estamos. La segunda generación de expoliadores velan sus armas y aprenden de sus padres como medrar en los fondos buitres y sicavs mientras sus victimas, idiotizadas por unos medios de incomunicación serviles y reptilianos les votan y aplauden a partidos fascistas.
Si Goebbels levantara la cabeza, se quitaría la gorra ante la pericia con que las gaviotas han sustituido a las águilas en los muladares informativos. Los carroñeros han cambiado de imagen, pero las víctimas siguen siendo las mismas.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

CUANDO ERA PEQUEÑO

Cuando era pequeño no entendía gran cosa, para eso estaban mis padres, como un google en mi infancia. Yo preguntaba por qué, y ellos contestaban y como hay cosas que yo no debía saber, a veces la respuesta era porque sí, o porque lo digo yo. Me gustaba más la segunda, porque me resultaba más fácil entender que ellos, los grandes sabedores tenían la respuesta, y no un simple sí. O un simple no. Pero es que el sí y el no no son tan simples. Esto se aprende con los años.

Cuando era pequeño mi madre me llevaba a veces a andar por la ciudad, por Navidad, para ver las luces. Y miraba las luces boquiabierto. Y veía que algunas personas estaban en las aceras sentadas mirando al suelo, y pedían algo para comer. Y mi madre me daba una monedita y me decía que se la diese. Y yo se la daba. Aunque las monedas no fueran para comer, que mi madre no paraba de decirme que no me las podía meter en la boca, y que me podía ahogar. Y yo se lo contaba a papá al llegar a casa y papá le regañaba a mamá, y le decía que no me enseñaba caridad, sino a mantener a alcohólicos y pedigüeños. Y yo preguntaba que qué era un pedigüeño. Por no ponerme pesado, porque tampoco sabía qué era la caridad, ni los alcohólicos. Y mi madre me decía que eran personas que no tenían dinero para tener una casa ni para comer, y entonces lo pedían.
Después llegaban las fiestas, y venían mis tíos y mis primos a cenar a casa, y después a comer a la de los abuelos. Y cantaba villancicos, y cuando terminaba me daban monedas y a veces billetes, aunque no estuviera sentado en la acera mirando al suelo, y aunque mi madre me dijera que no me las podía meter en la boca. Y yo les pregunté que si lo hacían por caridad, y se rieron. Entonces mi padre me decía al llegar a casa que se las diera para el banco y yo pensaba que si mi padre, poco amigo de la caridad, y de los alcohólicos, se lo quería dar al banco, el banco sí que debía necesitar mi dinero y que no tendría casa ni comida, ni amigos. Y el banco me dio mucha pena. Y me sentí muy feliz por poder ayudarlo.
Ya soy mayor y de mayor uno debería entender todas esas cosas que de niño debían esperar, ya he crecido, ahora sé lo que se puede conseguir con dinero, aunque muchas veces no sé para qué. Sé que el banco no tiene casa, ni comida, ni amigos, porque no es ninguna persona, ya no me da pena, y no intento ayudarlo, pero le doy mi dinero. Los que sí me siguen dando pena son las personas que continúan sentadas en las aceras, pero sigo sin entender por qué están allí y no las ayudo porque las limosnas me dan vergüenza y tampoco sé por qué y así me sigue pasando con todo. Así que cuando vi a mi pequeño por primera vez en el nido del hospital, me sentí una estafa de padre porque no podría ser su google, y le dije en voz baja que no me preguntara cosas difíciles, porque aunque los padres debían saberlo todo yo todavía no entendía nada, le pedí perdón,y le prometí intentar aprender con él, e momento, era mejor sonreír y cantar.
Ya soy mayor. Ahora sé que el sí y el no no son tan simples. Esto se aprende con los años.
Esta mañana, mi hijo me acompañaba por la calle y me he parado a sacar dinero del banco, y me ha preguntado que por qué pedía dinero a la cajera, y le he contestado que porque no tenía, y me ha preguntado que si somos pobres y le he contestado que no, y me ha preguntado que si el banco nos estaba regalando dinero porque era muy bueno y le he dicho que no, y me ha preguntado que por qué el banco no era muy bueno, me he quedado un rato pensando. Y le he contestado porque no. Y mi hijo me ha dicho no pasa nada, papá, no tienes que saberlo todo.
PAT

lunes, 18 de septiembre de 2023

MIS TARDES CON SABINA




Conocí a Joaquín con una mano delante y la otra detrás, yo estaba haciendo la mili en Madrid y frecuentábamos los cinefórum de los setenta por Vallecas en los últimos años del franquismo, con Rosa León, Pablo Guerrero y otros de cuyo nombre no quiero acordarme.

Por aquel entonces, Sabina habia compuesto ya algunas de las canciones que le lanzarían a la fama, como "Españolito" o "Calle melancolía" y las cantábamos en el teatrillo a grito pelao o en la calle cuando no asomaban "los grises", iba de culo buscando una discográfica, pero en cuanto le veían la pinta le daban con la puerta en las narices, aun recuerdo una noche que nos echaron a patadas de un meson de Ballesta, por pasar la noche bebiendo y cantando y no tener bastante pa pagar...
Cuando Tola lo descubrió, perdimos un poco el contacto, al cabo de un par de años, nos volvimos a encontrar casualmente, yo estaba en uno de los puntos mas bajos de mi vida, (que ya es decir) hablamos y bebimos toda la noche, y me dijo al despedirnos, -te voy a dedicar una canción en mi próximo álbum, cuando la escuches ya sabrás cual es... Desde aquel dia no le he vuelto a ver, la canción se llamaba "conductores suicidas". Por si no la recordáis, ahí va la letra:
No voy a negarte que has marcado estilo,
que has patentado un modo de andar
sin despeinarte por el agudísimo filo
de la navaja de esta inhóspita ciudad…
sabias hacer turismo al borde del abismo
pero creo que de un tiempo a esta parte
te has deslizado al lado marrón,
tu que eras un maestro en el difícil arte
de no mojarte bajo un chaparrón.
buscando en la basura un gramo de locura,
dime que es falso que ya nunca escribes
que has empeñado el reloj de Raquel,
que tu corazón no halla quien lo motive,
que has perdido siete quilos en un mes,
¿Cómo te has dejado
llevar a un callejón sin salida,
el mejor dotado
de los conductores suicidas?
“no es asunto tuyo -me dirás- y punto”
pero reconoce que es crudo aceptar
que no hay ser humano que le eche una mano
a quien no se quiere dejar ayudar,
y búscate la vida, en dirección prohibida,
pero no impedirás que levante mi vaso
a tu mala salud y te invite a brindar,
muerta la amistad sabe igual que el fracaso
y a los dos nos gusta el verbo fracasar,
así que tu ni caso,
por no agobiarte paso
de hacerte la cuenta de las papelinas,
de que no te fíe ni rafa el del pub,
de que vendas chapas en ciertas esquinas,
de que te conozcan en cada hospital.
¿Cómo te has dejado
llevar a un callejón sin salida,
el mejor dotado
de los conductores suicidas?
Nunca me dijo cual seria. pero recordando nuestra ultima charla, no podía ser otra.

martes, 5 de septiembre de 2023

ESTA ES LA "JUSTICIA" MACHISTA Y POSTFRANQUISTA QUE SUFRIMOS EN ESPAÑA.

 


El Tribunal Supremo ha rechazado rebajar la condena a un padre que dio un puñetazo a otro hombre por tocarle el pecho a su hija, menor de edad, en plena calle. Los magistrados han descartado aplicarle la atenuante de estado pasional al considerar que en la sentencia de instancia ya se consideró que su conducta fue una "acción colérica, súbita, breve y notablemente desproporcionada que no puede tener amparo ni siquiera por la vía de atenuación".
Los hechos se remontan a octubre de 2016, cuando el acusado se acercó en plena calle a la menor y a su madre y les dijo: "tías buenas, yo os follaba". Acto seguido, y "con ánimo libidinoso", el hombre "tocó con la mano abierta el pecho izquierdo" de la joven "sin su consentimiento".
El padre, que esquivó un golpe del acosador, le propinó un "fuerte puñetazo" en el rostro al agresor de su hija, que cayendo al suelo con un traumatismo craneoencefálico leve y otro costal. Fue entonces cuando el padre de la menor, que estaba en las inmediaciones, se dirigió al hombre para reprocharle su actitud, alertado por los gritos de las mujeres.

Según el relato de los hechos, el sujeto le respondió que hacía lo que le salía "de los cojones" y se inició entonces un forcejeo entre los dos hombres. El padre, que esquivó un golpe del acosador, propinó un "fuerte puñetazo" en el rostro al agresor de su hija, que cayó al suelo con un traumatismo craneoencefálico leve y otro costal, una fractura del suelo de la órbita ocular derecha y una herida en la ceja para la que necesitó sutura con puntos sueltos y puntos de aproximación. El juzgado de instancia que resolvió el caso condenó al hombre como autor responsable de un delito de abusos sexuales a multa de 3.600 euros y le impuso una orden de alejamiento, así como prohibición de comunicarse con la menor. Al padre, por su parte, le condenó a multa de 1.080 euros por un delito de lesiones.

Ambos presentaron recursos ante la Audiencia Provincial de Madrid, que acordó modificar la pena del padre para añadir también una indemnización por los días que tardaron en curar sus lesiones.

Disconformes con la resolución, los dos acusados acudieron ante el Supremo. El condenado por abuso sexual alegó que se había vulnerado su presunción de inocencia al imponerle una pena contando con la declaración de la víctima -a su juicio "ni persistente ni coherente- como única prueba.

El padre, condenado por lesiones, aseguró que en su caso se había aplicado mal la ley, porque se le impuso una responsabilidad civil sin que existiese documento válido que determine cuánto debía abonar por las lesiones supuestamente causadas porque el hombre no acudió a las citas médicas.

El Supremo ha desestimado ambas alegaciones. En los dos casos, ha incidido en que se cuestionan los propios hechos y no la actuación del tribunal, al tiempo que ha recalcado que se ha declarado probado que uno tocó el pecho de la menor y el otro propinó un puñetazo que causó lesiones.