martes, 30 de agosto de 2016

LA VOZ DEL POETA

 Era la voz que clamaba en el desierto hasta que una palabra suya cayó sobre el oasis y sus frutos cubrieron las arenas. Las dunas esdevinieron montes y los páramos, uberrimas praderas, sólo los luceros siguieron ribeteando los cielos como antaño porque la poesia fructifica, pero jamás eclipsa.

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