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martes, 7 de diciembre de 2010

CHANTAJE BAJO CONTROL

Un exclusivo colectivo de 2.200 personas ha secuestrado a más de 600.000, ha pisoteado una economía que ya andaba con el agua al cuello y ha obligado a una democracia a recurrir a unas medidas políticamente indeseables.

Apenas unos centenares de personas han insultado, humillado y vapuleado a todo un país. Ensañándose con la industria turística, sector imprescindible de nuestra economía. Las consecuencias de su extorsión aún están por vez. A corto plazo ya han arruinado las ilusiones y necesidades de muchos. Desde los viajeros que se quedaron en tierra hasta los que les esperaban, con los brazos abiertos o con las cajas registradoras ávidas de desprenderse de tanta incertidumbre.
Que esta élite de privilegiados y chantajistas profesionales, saltándose todas las normas básicas de convivencia y de conciencia, hayan pataleado sobre una sociedad angustiada sus protestas es sencillamente inmoral. La deslealtad se extiende al PP y sus críticas al Ejecutivo por haber publicado el decreto justo el día antes del puente. En esa protesta se encuentra implícita la aceptación del chantaje, la genuflexión al caciquismo de una élite. El precio ha sido muy alto, quizá impagable, pero queda el consuelo de ver caer, con la ley en la mano, los privilegios de una casta que a fuerza de sentirse imprescindible se creyó invencible. Los ciudadanos no lloraremos por ellos.

Emma Riverola


http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/20101206/chantaje-bajo-control/612409.shtml

viernes, 3 de diciembre de 2010

EL CHANTAJE ESTÁ EN EL AIRE



La huelga encubierta de los controladores aéreos es otra muestra de la deshumanización y mercantilización de esta sociedad en la que un colectivo de privilegiados puede poner en jaque a todo un país y amargar las vacaciones a cientos de miles de ciudadanos sin previo aviso.  
Como ya sucedió en su momento con los pilotos, los controladores quieren mantener unos privilegios inasumibles y para mantenerlos son capaces de hundir la economía del estado sin que les tiemble la mano. La estampida de esta tarde es un claro atentado contra el derecho y una maniobra constitutiva de delito, el gobierno debe actuar con firmeza para impedir que estos grupos elitistas impongan sus intereses a los de todo un país, en una época de crisis  galopante.
Mientras los trabajadores, los funcionarios y los autónomos deben afrontar unas condiciones de supervivencia, los controladores ponen en jaque a toda la sociedad para mantener unos ingresos que duplican la media de la unión europea.
La respuesta del gobierno en las próximas horas será vital para cercenar de una vez por todas estos chantajes, que no le tiemble la mano por el bien del país y de todos los ciudadanos.
JUANMAROMO