lunes, 1 de diciembre de 2008

JOAN BAPTISTA HUMET In memoriam


http://www.jbhumet.com/autobio01.asp


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En 1968 yo estudiaba en Barcelona, en la escuela Superior de Arquitectura, junto a la Diagonal. Recuerdo, sobre todo, la espléndida vista de la ciudad, abierta al mar, desde el último piso, que ocupaba por completo la cafetería. Allí es donde pasé las más y mejores horas de aquellos tres años. Años difíciles, contagiados del mayo de París en un continuo correr por entre las facultades ante los grises, las fuerzas policiales de aquella época.

En realidad, correr corrí poco, porque yo no era un manifestante auténtico. Nunca me han gustado demasiado las aglomeraciones, siquiera estudiantiles; nunca he sido valiente en ese sentido. O quizá he preferido otras vías de compromiso.

Pero la cafetería sí la frecuentaba, y allí pasé horas interminables discutiendo sobre el régimen del dictador Franco (mirando de reojo la mesa contigua, por si las moscas) o escribiendo mis primeras canciones. Todo con tal de no volver a la pensión (ese nombre es incluso excesivo para aquel caserón sombrío de la avenida República Argentina), donde sólo podía hacer algo mejor que dormir, dado que estudiaba poco o nada: tocar la guitarra.

De hecho, la pensión la elegí yo, con lo que hoy llego a la conclusión de que mi adolescencia se adornó de puestas en escena tendentes al dramatismo, al fatalismo romántico del siglo XIX. Esas escenificaciones son típicas de las personas con pretensiones trascendentes. Y yo, no me pregunten por qué, yo las tenía.

En mis primeras canciones morían personas (principalmente y de forma recurrente mi padre), y en ellas el amor aparecía como algo puro, blanco (es decir, sin derecho a roce). Estas últimas las cantaba ante mi madre, que gustaba de tales concepciones. A lo largo de muchos años de mi vida he tenido que luchar (y no digo yo que haya ganado la batalla), entre la realidad como opción y la concepción ideal de las cosas, de los instintos y los sentimientos.

En aquellos momentos mis canciones reflejaban algo que hoy me produce ternura: a duras penas intentaba liberarme de los influjos familiares, de mi educación pequeño burguesa, expresión muy de aquella época. Con ese bagaje en negativo, de desandar camino, me presenté un día ante Lluís Llach, las canté, y al parecer, superé la prueba, porque le acompañé luego a lo largo de dos años, como explicaré más adelante.

Pero antes, con esas mismas canciones, que el entrañable Salvador Escamilla rechazó para su programa Radioscope de Radio Miramar por tristes -en sus propas palabras- había tenido acceso al manager de un entonces prometedor Joan Manuel Serrat, y me había aceptado que cantara tres de ellas en un recital que dió en octubre de 1968 en Terrassa, mi ciudad. Esa fue mi primera aparición en público, y nunca les estaré suficientemente agradecido a Serrat y a su agente, el inefable Lasso de la Vega.

Por aquel entonces, no era raro que los cantantes que empezaban a funcionar ante auditorios serios y aún iban cortos de repertorio, dieran cabida a un cantante local para que rellenara, como telonero, el espectáculo, aligerando la responsabilidad del protagonista. A la vez, era una espléndida oportunidad para quien, de otra manera, no podría nunca estrenarse ante una platea llena.

Creo que algo en mí aprovechó la ocasión en aquel teatro. Más allá de los condescendientes aplausos del público, esa noche de otoño decidí que quería ser artista. Saludé fugazmente a Serrat (ahí empezó un proceso de fascinación que duró largos años), y al volver a casa reordené las canciones, compuse algunas nuevas, y conseguí un par de direcciones de Barcelona. Una de ellas era el piso-despacho de Núria Batalla, comanager, con Joan Molas, de Lluís Llach.

Llamé, me citaron para una prueba, y cuando una mañana me presenté con la guitarra, me abrió la puerta el propio Lluís, que también esperaba a Núria. Le puse al corriente, me hizo pasar y, creo que ante la eventualidad de una espera demasiado larga, él mismo decidió realizar la prueba. Me dijo que cantara y agarró lápiz y papel.

Después de media hora me dijo que ya era suficiente. Yo había pasado un mal rato extraordinario, pero él estuvo sumamente correcto, cálido, y me lo puso fácil. Finalmente me dijo que sí, que le gustaría que yo cantara con él.

Me sentí un triunfador, le di la mano y me volví, radiante, a la pensión, con mi guitarra valenciana. Antes de dejar el piso pude echar una ojeada a las anotaciones de Lluís: eran simplemente puntuaciones, al estilo del bachillerato. Fueron mis mejores notas de aquel año.

Aparentemente, había ganado mi primera batalla.

Todo había empezado en el verano del 65, en Navarrés, el pueblo valenciano donde, casi por azar, yo había nacido con la llegada del medio siglo. Mi abuelo era músico aficionado, tocaba varios instrumentos, y en tiempos había puesto en marcha la banda musical del pueblo. El tío Batisté, como se le conocía en el pueblo, me transmitió su amor por la música en sesiones entrañables de violín durante los veranos que yo recalaba en Navarrés, que eran todos. Cuando él tocaba era un pequeño acontecimiento, y aún era más fascinante verle afinar con aquel mimo el instrumento que guardaba en un estuche negro sobre el armario de su despacho.

Todo lo que vale cuesta, dicen. Ahorré 700 pesetas dando clases de matemáticas a peores estudiantes que yo, y me fui a Xàtiva (entonces Játiva), a 30 kilómetros, a comprarme una guitarra. Recuerdo perfectamente el olor de la madera y la marquetería de marfil, más que su propio sonido. Mis recuerdos son más sensoriales, sinestésicos, que auditivos o visuales.

La cuestión es que subí al autocar que iba a Játiva, compré la guitarra española, con su funda de lona a cuadros escoceses... y perdí el autocar de vuelta al pueblo. Tuve que hacer el camino medio andando, medio en autoestop, bajo una borrasca veraniega típica de aquellos lares. Llegué calado a casa, pero feliz con mi trofeo y el olor a carretera fresca y a lona sobre mi hombro.

En esa primera guitarra descubrí donde estaba el do, el mi, el la, etc. Mi abuelo Batisté me enseñó mis primeros tres acordes, tónica, dominante y subdominante. Esa misma noche construí una melodía. Era un ripio, pero a mí, aterido bajo la manta, me pareció maravillosa. Era mía.

Batisté murió antes de saber que un día un nieto le iba a tomar el relevo. Que yo iba a ser el primero, pues luego también mis hermanos Agustí y Jordi se iban a dedicar en cuerpo y alma a la música, así como algunos de sus propios hijos. Agustí se decantó por el teatro y el music-hall (hoy es director de la delegación de l'Institut del Teatre en Terrassa), y Jordi ha sido concertista de violín y concertino de diversas orquestas, y hoy empieza a destacar internacionalmente como tenor verdiano.

Pero en aquel otoño del 68, feliz y de vuelta a la soledad de mi cuarto en la Republica Argentina, cantando L'estaca de Lluís Llach por lo bajini, todo eso estaba por llegar.








NO ME QUEDAN PALABRAS, ACOMPAÑASTE MI ADOLESCENCIA Y MI PRIMERA JUVENTUD, CON TUS CANCIONES EN CATALÁN Y EN CASTELLANO. CANCIONES FRESCAS, LOZANAS QUE HABLBAN DE COSAS QUE ERAN NUESTRAS COSAS, DE AMORES COTIDIANOS, DE PAISAJES COMPARTIDOS.

TE HAS ESCAPADO DE LAS GARRAS DE TU ENFERMEDAD, "A LA BUSCA DE OTRA LUCIDEZ". PERO SIEMPRE ESTARÁS EN EL CORAZÓN DE AQUELLOS QUE REIMOS, LLORAMOS Y APRENDIMOS A PENSAR CON TUS CANCIONES.

UN ABRAZO ESTÉS DONDE ESTÉS.

domingo, 30 de noviembre de 2008

TODO EN LA VIDA...TIENE EXPLICACIÓN

La mujer llega a casa y encuentra al marido en la cama de matrimonio haciendo el amor con una joven ¡¡despampanante!!

¡¡Desgraciado, infiel, mal nacido!!, ¿como puedes hacerme esto a mi, a la madre de tus hijos, a tu abnegada esposa?, ¡¡Quiero el divorcio!!

¡¡Espera un momento cariño, te juro que esto tiene una explicación!!
Mmmmm..., pero rápido, no se como voy a poder confen ti. iar más
Esto es lo que pasó, querida!!
Volvía a casa cuando vi a esta chica que hacia autostop. La vi tan indefensa que accedí a llevarla.
Noté que estaba muy delgada, mal vestida y sucia y me contó que hacia tres días que no comía.
Me compadecí, la traje a casa y le recalenté los macarrones que te preparé anoche y que no comiste porque engordan... la pobre chica los devoró
...luego, como estaba muy sucia, le dije que se bañara, mientras lo hacia noté que su ropa estaba hecha polvo,...
...así que la tiré a la basura y para que se vistiera le di esos tejanos que hace años que no usas porque te hacen bolsas,...
...le di las botas finas que compraste en esa zapatería de lujo y que nunca más te pusiste desde que tu amiga se compró unas iguales.
Al final la pobre se iba muy agradecida y contenta y la acompañé a la puerta; se volvió y con lágrimas en los ojos me preguntó:
¿No tendrá usted alguna otra cosita que su mujer ya no use?

ROSA LEÓN Rosa se está buscando en el espejo.






Rosa se está buscando en el espejo
Dónde se habrá metido
Está el espejo roto y tan revuelto
Que Rosa se ha perdido
Era una niña triste y no iba al baile
Daba largos paseos y vuela
Niña sola por los aires
Que acaba por los suelos
Que acaba por los suelos
¡Ay Rosa!
Dónde se habrá perdido aquella rosa
Cómo se han descosido tantas cosas
Rosa, Rosa, Rosa, Rosa, Rosa, Rosa

Busca en armarios y levanta almohadas
Para irse al fin dudando
No sabe dónde tiene esta mañana
Sus veintitantos años
Era una niña buena y asustada
Por sueños y por miedos y vuela
Niña sola por los aires
Que acaba por los suelos
Que acaba por los suelos
¡Ay Rosa!
Dónde se habrá metido aquella rosa
Cómo se han descosido tantas cosas
Rosa, Rosa, Rosa, Rosa, Rosa, Rosa

Siempre se busca Rosa en el espejo
Más nunca encuentra nada
Sale como llegó, va con lo puesto
Y empieza otra jornada
Era una niña anclada en sus complejos
Detrás de una ventana y vuela
Niña sola por los aires
Que acaba por los suelos
Que acaba por los suelos
¡Ay Rosa!
Dónde se habrá metido aquella rosa
Cómo se han descosido tantas cosas
Rosa, Rosa, Rosa, Rosa, Rosa, Rosa

INVOCACIÓN AL LAUREL


A Pepe Cienfuegos

Por el horizonte confuso y doliente
venía la noche preñada de estrellas.
Yo, como el barbudo mago de los cuentos,
sabía el lenguaje de flores y piedras.

Aprendí secretos de melancolía,
dichos por cipreses, ortigas y yedras;
supe del ensueño por boca del nardo,
canté con los lirios canciones serenas.

En el bosque antiguo, lleno de negrura,
todos me mostraban sus almas cual eran:
el pinar, borracho de aroma y sonido;
los olivos viejos, cargados de ciencia;
los álamos muertos, nidales de hormigas;
el musgo, nevado de blancas violetas.

Todo hablaba dulce a mi corazón
temblando en los hilos de sonora seda
con que el agua envuelve las cosas paradas
como telaraña de armonía eterna.

Las rosas estaban soñando en la lira,
tejen las encinas oros de leyendas,
y entre la tristeza viril de los robles
dicen los enebros temores de aldea.

Yo comprendo toda la pasión del bosque:
ritmo de la hoja, ritmo de la estrella.
Mas decidme, ¡oh cedros!, si mi corazón
dormirá en los brazos de la luz perfecta.

Conozco la lira que presientes, rosa:
formé su cordaje con mi vida muerta.
¡Dime en qué remanso podré abandonarla
como se abandonan las pasiones viejas!

¡Conozco el misterio que cantas, ciprés;
soy hermano tuyo en noche y en pena;
tenemos la entraña cuajada de nidos,
tú de ruiseñores y yo de tristezas!

¡Conozco tu encanto sin fin, padre olivo,
al darnos la sangre que extraes de la Tierra,
como tú, yo extraigo con mi sentimiento
el óleo bendito que tiene la idea!

Todos me abrumáis con vuestras canciones;
yo sólo os pregunto por la mía incierta;
ninguno queréis sofocar las ansias
de este fuego casto que el pecho me quema.

¡Oh laurel divino, de alma inaccesible,
siempre silencioso, lleno de nobleza!
¡Vierte en mis oídos tu historia divina,
tu sabiduría profunda y sincera!

¡Árbol que produces frutos de silencio,
maestro de besos y mago de orquestas,
formado del cuerpo rosado de Dafne
con savia potente de Apolo en tus venas!

¡Oh gran sacerdote del saber antiguo!
¡Oh mudo solemne cerrado a las quejas!
Todos tus hermanos del bosque me hablan;
¡sólo tú, severo, mi canción desprecias!

Acaso, ¡oh maestro del ritmo!, medites
lo inútil del triste llorar del poeta.
Acaso tus hojas, manchadas de luna,
pierdan la ilusión de la primavera.

La dulzura tenue del anochecer,
cual negro rocío, tapizó la senda,
teniendo de inmenso dosel a la noche,
que venía grave, preñada de estrellas.

Federico García Lorca

viernes, 28 de noviembre de 2008

HUMOR GRÁFICO

HIJOS DE LA MEDIA LUNA

Flores del desierto, niños de estrellas y de arena,

Luceros en un cielo negro azabache.

Noches de plata, cuchillo y media luna

Acunan vuestros sueños y os arrullan.

Corceles del desierto sin espuelas

Pegasos de las dunas sin montura

Palmeras del oasis de la vida

Y fuentes bulliciosas del mañana.

¿Quién será vuestra lluvia y vuestra sombra

En los tórridos días que las dunas

Son volcanes sin fuego que arrebatan

cuanta vida descansa en sus orillas?

¿Quién cuidará que le viento no os arrastre

Que no os trague la arena movediza?

¿Que el amor no abandone vuestras tiendas

Perseguido por hambres y por penas?

Niños tiernos, brotecillos de vida

Ojos que admiran, que temen, que preguntan.

Sonrisas blancas, miradas de espejismo

Que aun no saben odiar cuanto se ignora

Ha de haber un mañana que os acoja

En los brazos de una esperanza nueva

Sin tener que arrancaros de esa tierra

En que Alá os sembró por primavera.

LAS CADENAS DEL TIEMPO

Cada día que pasa, el tiempo acelera su marcha, los días giran en el carrusel de la semana a una velocidad de vértigo,. El lunes se transforma en viernes sin apenas hacerse notar y el fin de semana se me escapa de entre las manos como un puñado de arena. Sin embargo hay horas que se eternizan, minutos que detienen el péndulo y me miran con ojos desafiantes.
El tiempo es un concepto puramente humano, por eso no hay nada tan subjetivo, descontando el amor. Alguien debería adaptar la teoría de La relatividad a nuestro cerebro, explicarnos porque en el tren de la vida, no se ven las cosas igual cuando estás dentro que cuando estás fuera, cuando viajas en primera o lo haces en el furgón de cola.
Los Psicólogos nos dicen que su percepción está en función de la memoria acumulada, por eso conforme envejecemos, el tiempo transcurre con más celeridad, que en los momentos de peligro, la memoria graba con todo detalle, para aprender cómo hemos sobrevivido a ese riesgo, y que por eso, el reloj parece detenerse.
En los extremos de nuestro ciclo vital, cronos nos abandona. ¿Quién recuerda cuanto duró su nacimiento?. Espero tener la suficiente lucidez como para poder ver detenerse el péndulo de mi vida, y romper las cadenas que me esclavizan al calendario con mis propias manos. Solo entonces podré decir que soy realmente libre.

JUANMAROMO

SIN NOVEDAD EN EL BLOG



Desde mis veinticinco años de experiencia en la comunicación telemática, tengo la suficiente perspectiva como para hablar con cierta autoridad sobre el tema. Como he comentado anteriormente, empecé mi singladura con un modem de teléfono que trabajaba a 1.200 bps, se acoplaba al auricular y mediante sonidos, transmitía y recibía información entre ordenadores. Internet no existía, y solo unos cuantos pioneros utilizábamos nuestros ordenadores como plataformas interestelares con un coste realmente astronómico.

A pesar de los avances tecnológicos, nosotros seguimos con los mismos tics, las mismas costumbres y los mismos prejuicios. Entramos en un Blog, como antes en una BBS, y echamos una ojeada a las novedades, contestamos algún tema de nuestro interés, y nos largamos con viento fresco sin fijarnos en el historial que la banda derecha de la pantalla nos ofrece.

Hay bitácoras que se mantienen activas desde hace unos años y nos ofrecen auténticos tesoros, solo tenemos que escarbar un poco y enseguida aparecerán artículos, relatos, música que nos deleitarán y enriquecerán. Me encanta bucear en los blogs de mis amigos buscando comentarios antiguos, relatos olvidados, viejas escaramuzas, es como viajar en el tiempo, recuperar valiosas reliquias que creíamos perdidas. Al igual que en la moda y en el cine, somos esclavos del escaparate, y solo nos detenemos a mirar el aparador, cuando seguro que en las estanterías más ocultas nos está esperando esa joya que llevamos años buscando sin poder encontrar.

JUANMAROMO

jueves, 27 de noviembre de 2008

HUMOR GRÁFICO



¿Como definirías la palabra DIVORCIO? NO te gastes en pensar.....acá hay unas cuantas definiciones:


1- Divorcio es cuando tu mujer decide vivir con tu sueldo pero sin vos.
2- Es cuando te separás de tu mujer y te casas con un abogado.
3- Divorcio es el mayor problema de nuestro tiempo, después del matrimonio.
4- Es cuando tu media naranja ya está exprimida, y empieza a exprimir tu billetera.
5- Es cuando pelearte con tu pareja ya es aburrido y contratás unos abogados para que animen la discusión.
6- Es cuando vas a la casa de animales domésticos y pedís que te cambien la foca por una sirena.
7- Reanudación de relaciones diplomáticas con rectificación de fronteras.
8- El único placer del que no disfrutan los solteros.
9- Por cada 100 matrimonios hay 210 divorcios.
10- Vida después de la muerte.
11- Cuando la felicidad te pasa a costar el doble.
12- Es por lo que muchos se animan a casarse.
13- Es el corrector ortográfico de la vida.

FLORES DEL DESIERTO

Carisdul, el ángel rubio de la comunidad, me ha remitido una historia real que pone los pelos de punta, podéis pasar por su casa para leerla en su totalidad, pero a mí me ha llevado a hacer la siguiente reflexión.

http://lacomunidad.elpais.com/carisdul/2008/11/26/-quieres-ayudarme-hacer-cuento-mela-

Melan es una flor del desierto, uno de tantos niños nacidos entre dunas y oasis, pero está gravemente enfermo, padece un mal degenerativo y en su tierra no hay medios para cuararle.

Su familia desesperada, consigue tras una larga lucha, enviarlo a España para ser operado. Durante los tres meses que durará el proceso de recuperación, será “adoptado” por una familia española que le cuidará hasta que pueda regresar a su casa.

La operación es un éxito, el niño se recupera rápidamente, y los padres y hermanos adoptivos se encariñan con él aunque saben que pronto volverá con los suyos.

Pero pasan los meses y nadie se mueve, los “papeles” se han perdido por los despachos y Melan sigue en España. Se ha adaptado a la perfección a su nueva vida, es muy inteligente y se hace querer, su nueva familia ya le considera uno de los suyos, y aunque añora su casa, sus padres y los cielos cuajados de estrellas de su tierra, es feliz aquí. Vive en una casa, tiene juguetes, una bicicleta, un perrito, no pasa calor ni frio , está totalmente integrado a su nueva vida sin perder sus raíces.

Pero a los 18 meses , la burocracia se pone en marcha, pese a los intentos desesperados de sus padres adoptivos, el niño es devuelto a su tierra, saben que ya no podrá sobrevivir en el desierto, que su corazón está dividido entre sus dos familias, pero todo es inútil, la férrea mano de la ley lo devuelve a las dunas.

El resto de la historia es de todos conocida. Y yo me pregunto ¿es ético someter a un niño a una experiencia traumática que cambiará su vida? ¿se puede jugar de esta manera con los sentimientos de las familia afectadas ?. La burocracia es un monstruo sin corazón y sin cerebro, la mano tonta de los estados sin alma, no entiende de dolor ni de sentimientos.

En este caso, gracias al tesón de la familia, y a la inestimable ayuda de una asociación el caso se ha resuelto felizmente, pero hay cientos de casos en que los niños, tras pasar unas vacaciones en el paraíso de la abundancia, son devueltos a los infiernos de la penuria. Es una experiencia traumatica que les maracará para siempre.

¿Es ético jugar con estos niños para acallar nuestras conciencias?. ¿Hemos sopesado el daño que se les causa?. Creo que el tema de la vacaciones y de las adopciones temporales deberían reconsiderarse, porque la mayoria de las veces acaban generando dolor y frustración tanto en las familias de adopción como en unos niños que ya no podrán mirar su mundo con los mismos ojos que cuando partieron.


miércoles, 26 de noviembre de 2008

NOCHES DE LA ALHAMBRA

Soy uno de los felices mortales que ha vivido en la Alhambra. Durante una semana estuvimos alojados en el parador, junto al Generalife, a la puerta de los palacioa Nazaries. Acabábamos de leer "El manuscrito carmesí" y nos impresionó tanto, que a las pocas semanas estábamos siguiendo sus huellas por los corredores secretos, los harenes, y buscando los tesoros ocultos de Boabdil. Aqui os dejo una maravilla, la musica de Salvador Bacarisse y los lienzos de Romero de Torres, con la Alambra como escenario privilegiado. Este es mi pequeño homenaje a la mujer española en general y a la mujer andaluza en particular, las hembras con mas belleza y poderío que Dios ha puesto sobre la tierra. Espero que os guste tanto como a mí.




INICIALES SOSPECHOSAS


Lo primero que nos dan al nacer es el nombre. Lo último que queda grabado sobre una lápida, también. El nombre nos acompaña durante toda la vida. De ahí que nuestro nombre vaya dispersándose y extendiéndose para bien o para mal en multitud de archivos, en la memoria de los amigos y también en el recuerdo de los que se consideran nuestros enemigos.
El nombre lo aprendemos enseguida porque nos lo dicen los otros. Con nuestro nombre nos advierten, nos prohíben, nos desean y nos acarician. Poco a poco, aprendemos a entender que nuestro nombre es la marca registrada de todo lo que somos. De ahí que el nombre basta para nuestra vida social y conservamos en el secreto todo lo que corresponde a la vida íntima. A medida que nos hacemos adultos incluso aprendemos a ocultar el nombre. Es entonces cuando podemos mandar mensajes anónimos que explican quiénes somos pero que no nos identifican. Y es entonces también cuando también podemos darnos a la fuga, dejando tras nosotros la muerte a condición de que nadie sepa el nombre de su autor.
En el fondo, la policía y los jueces son los que se encargan de relacionar los hechos punibles con la identidad de los responsables. Cuando esto sucede se produce la detención. Y poco después llega el juicio y la condena. A partir de este momento nuestro nombre ya tendrá antecedentes. No será para todos. Porque este fin de semana se ha dado el caso de un policía de El Prat que ha causado la muerte en carretera de dos motoristas por conducir demasiado cargado. Y una juez de Barcelona se ha resistido, según los Mossos, a ser sometida al test de alcoholemia alegando su condición judicial.
Somos humanos, también la juez y también el policía. No son muy distintos de usted ni de mí. La fatalidad y la irresponsabilidad también forman parte de nuestros propios riesgos. Pero es extraño que tanto el policía como la juez salgan a la palestra con sus iniciales: M. S. L. M. y Sergio G. L. Así los conocemos y los desconocemos. Nadie les pondrá en la picota. Otros ciudadanos no tendremos la misma suerte.

Joan Barril

CHATEANDO

H (HOMBRE)
M (MUJER)

M. - Hola,
H. He estado todo el día pensando en ti.
M - Yo también,
H. Hace mucho que no lo pasaba tan bien:
M.-Quiero conocerte en persona.
H - A mí también me gustaría, pero los dos estamos casados. Va a
ser difícil...
M - Lo digo en serio, tienes que hacer algo.Estoy enamorada de
ti, y tú?
H - Creo que también.
M - Dime que me amas.
H - Estoy perdido de amor por ti. Me has embrujado. Ya no sé ni
dónde tengo la cabeza; si arriba o abajo.
M - ¡Ja, ja, ja...! M'encanta que me digas esas cosas. Mi marido
no tiene sentido del humor.
H - Que pendejo tu marido, no sabe lo que tiene
en casa A mi me pasa lo mismo con mi mujer, es muy fría
M - Quiero verte,me excito mucho contigo ¿puedes hoy a las 4?
H - A esa hora estoy trabajando.
M - ¿No puedes salir, alegando motivos de trabajo?
H - a penas, me dejan salir al baño.
M - ¡Ja, ja, ja...! Pues, dices que te sientes indispuesto.
H - No puedo. Tiene que ser cuando salga a las seis.
M - A las siete llega mi marido, y ya no puedo.
H - Dile que vas a visitar a una amiga.
M - ¿Y qué me harías si nos vemos?.
H - Te tengo tantas ganas, que te comería entera.
M - ¡Mmmmmmmmm! Me gusta. Te quiero mucho. Te deseo tanto...
H - Desde que te conocí no pienso sino en tenerte entre mis
brazos, y hacerte...
M - ¿Hacerme qué?...
H - ¡El amor!...
M - ¡Lo estoy deseando!..
H - ¡Y yo!... ¡Veámonos a las seis!
M- Tengo que ver a mis hijos
H - ¿Cuántos tienes?
M - Tres...
H - Igual que yo. Déjaselos a tu marido.
M - ¡Ja, ja, ja...! Hay que acostarlos, y...
H - ¿Cuántos años tienen?
M - Siete, cinco y dos.
H - ¡¡uuuuyyyyyy.....Igual que los míos.!!!!
M - ¡Es que somos almas gemelas!
H - Por eso mismo tenemos que vernos. ¿Dónde vives?
M - Por la autopista y circunvalación.
H - ¡Ehhh,pero bueno!!!! yo también! Somos vecinos.
M -Si que somos tal para cual ... Trataré de que mi marido se
quede con los niños. Aunque Luisita, la menor, está agripada.
H - ¿Luisita? Se llama igual que la mía. El mayor se llama
Javier.
M - ¡Qué casualidad!: el mayor mío también se llama Javier...
H - ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Martaaa...??????
M - ¿¿Alberto..??
H - ..cacho puta.!!!
M -... so impotente..!!!

EL BLOG NUESTRO DE CADA DIA


Cada día se crean miles de blogs. Abrir un blog como tener un hijo, una página en blanco donde plasmar nuestros anhelos, nuestras esperanzas, un escaparate desde el que exponer al mundo nuestras protestas, y nuestros deseos.

Al principio le dedicamos todo nuestro tiempo, ¡tenemos tanto que decir, tanto que enseñar!. Empiezan a llegar amigos que a la vez reclaman nuestra atención y poco a poco nos integramos en una red de afectos y simpatías. Nuestros amigos virtuales, toman cuerpo, nos llaman por teléfono y nos muestran su auténtico rostro, también recibimos visitas de gente que discrepan nos insultan y hasta nos amenazan.

Pero al igual que aun hijo hay que alimentarlo y hacerlo crecer. Cada día nos reclama nuestro tiempo, nos pide que le contemos cuentos, que juguemos con sus amigos, y que le protejamos de sus enemigos, con el tiempo, si no le educamos puede convertirse en un tirano.

Una bitácora puede ser un aliciente para escribir, un medio de expresión a través del cual comunicarnos con miles de personas en todo el mundo, pero puede llegar un punto en el que no tenemos nada que decir, nos hemos vaciado y ya no tenemos más que ofrecer. Entonces les abandonamos como a mascotas que han crecido y ya no podemos mantener ni soportar.

La blogosfera está llena de cadáveres, algunos recién nacidos, otros que murieron de agotamiento. Puedes encontrarlos vacios, embalsamados a la espera de la resurrección, o tirados en la cuneta llenos de maleza y ratas corriendo por lo que fueron sus páginas. Cada vez que visito un blog apagado, me produce una gran tristeza y pienso en los motivos que impulsaron a su creador a abandonarlo. Me viene al recuerdo aquel cantar de Machado, musicado por Serrat.

Érase de un marinero

Que hizo un jardín junto al mar

Y se metió a jardinero

Estaba el jardín en flor

Y el marinero se fue

Por esos mares de Dios.

Creo que cuando decidimos cerrar definitivamente un Blog, deberíamos borrarlo, y darle la sepultura que daríamos a alguien a quien en algún momento llegamos a amar. Es una ley natural que deberíamos cumplir y repletar.